Las marcas latinoamericanas gastan millones en campañas de propósito mientras sus operaciones reales contradicen cada palabra. Los datos muestran que solo el 29% de los consumidores cree en este activismo corporativo, y con razón.
Las marcas latinoamericanas gastan millones en campañas de propósito mientras sus operaciones reales contradicen cada palabra. Los datos muestran que solo el 29% de los consumidores cree en este activismo corporativo, y con razón.