El hustle desgasta; el marketing es postura cultural
El hustle es desgaste

El vocabulario del hustle convirtió la fatiga en estatus. Se celebra el “no dormir” como si fuera una prueba de compromiso, cuando en realidad suele ser un síntoma de diseño organizacional pobre. Este editorial observa esa romantización como una señal de desgaste cultural, no como una virtud profesional, y plantea otra coordenada: el marketing entendido no como técnica, sino como postura cultural y política. Está escrito para agencias que prefieren incomodar antes que encajar en el discurso dominante.
El hustle no es virtud: es señal de desgaste
El hustle se volvió una estética: pantallas abiertas a las 2 a.m., métricas en tiempo real, hilos motivacionales. Pero lo que parece intensidad muchas veces es ansiedad administrada: un sistema que confunde movimiento con avance. La épica del agotamiento reemplaza la conversación sobre propósito, foco y límites con una coreografía de urgencias. La consecuencia inmediata es obvia: menos espacio para pensar, más necesidad de producir—y luego justificar la producción con cualquier número disponible.
En decisiones creativas, el hustle normaliza la velocidad como criterio de calidad. Se privilegia lo optimizable sobre lo significativo, lo replicable sobre lo arriesgado. El brief se resuelve con formatos que “rinden” aunque no interroguen el problema; se testea sin hipótesis, se itera sin tesis. La originalidad se vuelve una función de disponibilidad, no de mirada. En ese entorno, las ideas llegan exhaustas: nacen ya adaptadas a la fricción de un calendario que las devora.
Estratégicamente y en negocio, la lógica de aceleración perpetua altera el costo real de operar. Se indexa el valor a la frecuencia de salida, no al impacto generado; se adelgaza el margen para sostener el ritmo; se vuelve crónica la rotación de equipos. La matemática del hustle es tramposa: más horas no compran claridad, solo aplazan preguntas difíciles. A la larga, se erosiona la marca—por saturación de mensajes, por fatiga de audiencias, por decisiones tomadas desde el FOMO operativo y no desde una tesis de mercado.
Marketing como postura cultural y política
Si el hustle es una estética del desgaste, el marketing puede ser su contrapunto: una postura cultural y política que decide qué mundos quiere hacer visibles. No es neutral elegir un tema, un tono, un silencio o un canal; tampoco lo es decidir a quién no se le habla. Los presupuestos son votos, las campañas son declaraciones y los indicadores que importan revelan la ideología de la organización. Entenderlo así desplaza la conversación de “qué herramienta usar” a “qué posición sostener”.
Esta postura se expresa en operaciones concretas. Definir cadencias que no destruyan el criterio; proteger tiempo de interpretación, no solo de ejecución; medir aprendizaje además de conversión. Elegir comunidades por afinidad y cuidado, no audiencias por tamaño; tratar los canales como instituciones con reglas y sesgos, no como autopistas gratis. En esa gramática, la consistencia deja de ser repetición y se vuelve coherencia: una narrativa que se afina con la realidad, no con la ansiedad.
Para agencias que no quieren encajar, el marketing como postura abre otra agenda de valor. En lugar de vender velocidad, se ofrece criterio; en lugar de horas, se ofrece perspectiva. Se diagnostica antes de producir, se diseña cultura antes de planificar medios, se construyen acuerdos de qué no hacer antes de inflar roadmaps. No es moral: es estrategia. Porque cuando la organización entiende que toda decisión comunica, el trabajo del marketing deja de ser llenar calendarios y pasa a ser ordenar el sentido.
Observado de cerca, el hustle no es un superpoder: es un síntoma de desgaste elevado a estilo. El marketing, en cambio, puede asumirse como una postura que articula cultura, política y negocio, capaz de ralentizar para elegir mejor y de elegir mejor para acelerar donde importa. Las agencias que rehúsan el guion dominante no están “yendo más lento”; están reclamando el derecho a pensar, que es otra forma de competir.
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